viernes, 28 de febrero de 2014

Guía de Cervezas Artesanal de Castilla y León. 3º Parte

Cervezas de Salamanca

Cerveza Helmántica

En cada botella se refleja la conjunción entra la ciudad del Tomes y las distintas cervezas, ya que el objetivo es trasladar la magia de los lugares de la ciudad al estilo de cada una de las tres cervezas: Plaza Mayor, cerveza rubia con miel. Universitas, cerveza tostada elaborada con 4 maltas y 3 tipos de lúpulo. Cueva de Salamanca: cerveza negra con 3 maltas y 2 lúpulos para una cerveza que recuerda a café.
La Cerveza Helmantica Plaza Mayor es de Tipo Blond Ale es una cerveza ligera y refrescante gracias a sus dos tipo de maltas y otros mas de lúpulo.
Apariencia muy limpia y espuma blanca. Aroma en el que se mezclan el cítrico con la miel.Refrescante, en boca empieza amarga por los lúpulos utilizados  poco a poco va haciendo su presencia el dulzor de la miel de azahar sin llegar a ser protagonista. Alcohol:5%
La Cerveza Helmantica Universitas es de Tipo American Pale Ale esta elaborada con cuatro maltas y tres tipos de lúpulo. El lúpulo americano le confiere una notas cítricas y frutales muy interesantes. Color anaranjado y burbujas muy finas que fornan una espuma esponjoso color marfil. Alcohol: 4.5%  



La cerveza Helmantica Cueva de Salamanca es de tipo Sweet Stout recuerda al café gracias a las tres maltas y dos lúpulo que contiene.En aroma se encuentran notas de torrefacto, chocolate y regaliz. Mucho cuerpo y poco alcohol. Para tomar con calma, disfrutando de cada trago.

Cervezas de Segovia

Cerveza Veer

Esta elaborada con ingrediente naturales siendo un alimento vivo que evoluciona en botella y matiza sus sabores a lo largo del tiempo. Se usa malta de cebada y cereales ecológicos en cuyo cultivo no se han utilizado pesticidas o herbicidas químicos ni para abono ni para combatir las plagas, logrando de esta forma obtener alimentos orgánicos a la vez que se conserva la fertilidad de la tierra y se respeta el medio ambiente. Todo ello de manera sostenible y equilibrada.



La cerveza Veer es una cerveza de Tipo Pale Ale de alta fermentación elaborada con malta Pilsner de cultivo ecológico y lúpulo Nugget, fermentada con una levadura muy característica que le aporta aroma y sabores ácidos y afrutados. Graduación: 4,5%




La cerveza Veer Pale Pan es de Tipo Ale esta elaborada con malta Pale y Vienna, ademas, lleva Centeno crudo de Segovia que debido a su método de elaboración, decocción, le aporta mucho matices como un poco de acidez o astringencia al final de cada trago ademas de darle un color rojizo a la cerveza. Graduación: 5%

La cerveza Veer Sacco & Vanzetti es de Tipo Ale esta elaborada con maltas Pilsner y Munich, es por esta ultima malta que tiene un toque dulce suave al final de cada sorbo. Ademas lleva Cebada ecológica de Segovia. Es una cerveza muy equilibrada donde se aprecian muy bien los sabores de las maltas, el lúpulo y la levadura. Graduación: 5%

Cerveza Alea Jacta

Es la cerveza que brota desde el interior del acueducto de Segovia. Es una cerveza de alta fermentación que la hace más saludable, con más sabor y aroma.

La cerveza Alea Jacta Blond Ale es de Tipo Blond Ale de alta fermentación elaborada con maltas Pilsen Premium Munich y Carapils, y lupulos Saaz y Cascade. Color ámbar claro con espuma blanca, porosa y de retención débil. Aroma afrutados de grand intensidad con el acaramelado de las maltas. Matices de flores, miel y citricos. Graduación:4,2%

La cerveza Alea Jacta es de Tipo Weizen - Weissbier de alta fermentación elaborada con maltas Pilsen Premium y Wheat Pale, combinado con lúpulo Hall Tradition. Color dorado que vira al naranja de turbidez media baja que le confiese su aspecto inconfundible. Su espuma es blanca y cremosa de grand persistencia. Aromas de panadería que combinan con frutas y cítricos. Sabor de carácter afrutado, cítrico y delicioso amargor moderado. Graduación:5,1%

La cerveza Alea Jacta Pale Ale es de Tipo Pale Ale de producción limitada elaborada con maltas Pale y Cristal, lúpulo EK Golding. Cerveza de color ámbar cobrizo de turbidez media baja. Aromas de panadería que combinan con frutas almibaradas y resinas. Sabor en el que domina el carácter de las maltas, matices de caramelos procedentes de la malta Crystal, leves hierbas, resinas, cítricos y notables amargor que te recorre el espíritu. Graduación: 5,1%


jueves, 27 de febrero de 2014

Guía de Cervezas Artesanal de Castilla y León. 2º Parte

Cervezas de Palencia

Cerveza Bresañ

Esta cerveza se fabrica según el método de elaboración tradicional que han utilizado los monjes trapenses de Bélgica desde tiempos ancestrales. Bresañ es la heredera de una larga tradición familiar de cerveceros. Cuatro generaciones de maestros cerveceros que han sabido transmitir a lo largo de los años el amor por la verdadera cerveza natural.
El trabajo artesano realizado por los antepasados de Christophe Le Galles, maestro cervecero, se desarrolló en la Bretaña Francesa y norte de Francia, lugares de gran arraigo cervecero y que se encuentran bajo la influencia de la cuna cervecera Belga, donde se elaboran las mejores cervezas trapenses.
La cuarta generación de cerveceros, formada por Christophe Le Galles y Fermina García, se afinca en Palencia desde donde mantienen el espíritu de la familia.

La Cerveza Bresañ Rubia (7.5º) destaca por su sabor intenso y personalidad propia, con ligero toque floral debido a los varios lúpulos utilizados.
Es importante almacenar las botellas siempre en vertical debido a los posos existentes en el fondo de la botella.Estos posos son testigo de la segunda fermentación en botella, signo del proceso de fabricación completamente natural.Cabe destacar que la levadura de cerveza es muy rica en vitaminas además de ayudar al transito intestinal.

La Cerveza Bresañ Tostada 6.5º. Color ámbar brillante, espuma delicada.Equilibrada en boca con cálido matiz tostado y un ligero amargor final.La temperatura ideal para degustar la Bresañ Tostada será entre 6º y 8º. Debemos utilizar una copa aclarada previamente con agua.Es importante almacenar las botellas siempre en vertical debido a los posos existentes en el fondo de la botella.Estos posos son testigo de la segunda fermentación en botella, signo del proceso de fabricación completamente natural.

La Cerveza Bresañ Maricantana 8º. Color acaramelado, espuma voluptuosa.La Maricantana tiene un carácter fuerte debido a las diferentes maltas utilizadas y evocando un ligero toque a caramelo y naranjaDebemos utilizar una copa aclarada previamente con agua.Es importante almacenar las botellas siempre en vertical debido a los posos existentes en el fondo de la botella.Estos posos son testigo de la segunda fermentación en botella, signo del proceso de fabricación completamente natural

La  Cerveza Bresañ Navidad es un autentica regalo del maestro cervecero a sus clientes.Disponible únicamente en fechas navideñas, se elabora con un 50% mas de malta lo que da su característico sabor y sus 10º de alcohol.Color caoba, con espuma de burbuja visible, sus aromas abundante recuerdan al roble y por excelencia es la cerveza mas adecuada para las fiestas de fin de año.Es importante almacenar las botellas siempre en vertical debido a los posos existentes en el fondo de la botella. Estos posos son testigo de la segunda fermentación en botella, signo del proceso de fabricación completamente natural.

Cerveza Torquemada


La cerveza Torquemada Sarmiento es una Amber Ale.
Alcohol: 7 %
Edición limitada de 900 botellas de 50 cl, noviembre 2012, que se producen y venden solo en invierno. Se trata de una Ámber Ale, muy aromática y con muchas sensaciones en boca, ligeramente subida de grado. 


La cerveza Torquemada La Catalina Pilsner. Se trata de una cerveza rubia tipo Pils, al estilo TORQUEMADA, ligera y refrescante a base de malta Pilsner y algo más y lúpulos aromáticos que la confieren un toque refrescante. Se encuadra en el estilo AMERICAN BLONDE. 
Catalina debe su nombre al nacimiento, el 14 de enero de 1507, de la Infanta Catalina de Austria (reina de Portugal) en la localidad de Torquemada. Hija de Juana de Castilla y Felipe de Habsburgo. 
La cerveza Catalina es una cerveza rubia brillante, ligeramente amarga, con olores florales y a cereal, y una espuma equilibrada. El contenido alcohólico es de 4,8% Vol. lo que hace que esta cerveza sea la más ligera de toda la gama.

La cerveza Torquemada 25 es una cerveza tipo pale ale básica que surge de la combinación de dos maltas y dos lúpulos ingleses. 
Su nombre, 25, hace referencia a los ojos que tiene el puente del  S.XVI  de Torquemada. Ojos que han sido testigos del paso de emperadores, ejércitos, reyertas y tragedias. 
El color de la 25 es rojo cobrizo y su aspecto ligeramente velado en joven; clarificando a partir del tercer mes, su aroma normal, destacando los herbáceos derivados del lúpulo. Su amargor recuerda a una Bitter Ale (25-30 IBUs), siendo persistente aún después de un tiempo de haberla degustado. Su contenido alcohólico ronda los 5,5% Vol.

La cerveza Torquemada 1525 es unaTípica cerveza Wheat o de Trigo. La 1521 es el resultado de la combinación de tres maltas, siendo el aporte de la de trigo de un 40%, y el típico lúpulo Hallertauer Hersbruker. 
El trigo es un referente en el mundo rural castellano y por eso la 1521 quiere hacer honor a la primera revolución de la sociedad, la revolución de las comunidades, que impregnó los pueblos y ciudades de Castilla del espíritu comunero. 
La 1521 tiene los característicos aromas frutados, principalmente banana, y su aspecto visual es opalescente debido a la turbidez que genera el trigo. Ligeramente ácida y refrescante, tiene un grado alcohólico aproximado de 5,2% Vol.


La cerveza Torquemada Fray Tomás es una cerveza Negra con una característica especial, y es que ha sido madurada con Roble Francés durante una semana. Además de combinar seis tipos de malta y un solo lupulizado. Técnicamente se trata de una BROWN PORTER. 
Aunque todo parece indicar que no tuvo mucho que ver con el municipio cerrateño, Tomás de Torquemada presta su nombre a esta cerveza Negra por su carácter oscuro y tenebroso al frente de la Inquisición del incipiente reino de España. 
La inclusión de malta torrefacta es la que le proporciona ese característico color ocuro. Esta  Brown Porter ronda los 6% Vol. que la hace, junto con sus intensos aromas, la cerveza más “fuerte” de las de la gama.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Guía de Cervezas Artesanal de Castilla y León.1º Parte

En todas las provincias de Castilla y León se producen cervezas artesanales, cada una con sus sabores particulares pero con procesos similares e ingredientes siempre naturales.

El origen de la cerveza en Castilla y León

Desde el siglo III, los primeros pobladores celtas que ocuparon tierras junto al Duero, tenían una gastronomía bastante variada y los primeros brebajes que elaboraron fueron la hidromel (miel y agua fermentada) y la cerveza, mucho antes que el vino.Vacceos, Vettones y Arévacos también tomaban cerveza antes de la llegada de los romanos. Con la llegada del imperio, el vino se impondrá hasta nuestros días en los que vivimos nuevamente un resurgir de la cerveza artesanal.
Echa un vistazo a las Cervezas Artesanas que se elaboran en Castilla y León a día de hoy, los nombres de algunas de ellas nos recuerdan nuestros orígenes celtíberos

Cervezas de Ávila

Encontramos dos Cervezas artesanales en la provincia de Ávila, Cerveza Gredos y Tierra Vettona. Las dos con sabores muy diferentes e inconfundibles.

Cerveza Gredos

Cerveza artesana elaborada con una porción doble de la mejor malta, que junto con lúpulos y levadura minuciosamente seleccionados hacen de esta cerveza un lujo para el paladar por su sabor un poco tostado, con cuerpo y carácter. Se trata de una cerveza artesanal que no posee químicos añadidos, es completamente natural, producida con el agua pura de la Sierra de Gredos
Doble Malta, Alc: 6.9%

Cerveza Tierra Vettona

Cerveza ligera, suave y con gran sabor y aroma.
Pale Ale. Alc. 5% de Vol. Elaborada de manera artesanal, da como resultado una cerveza de un color turbio, ámbar opaco y con poca espuma.Aromas afrutados intensos que van desde la malta al caramelo.En boca amargor más pronunciado al principio, se equilibra y queda un gusto más seco y suave.Se recomienda tomar en vaso o copa a una temperatura entre 6 y 8ºC. 

Cervezas de Burgos
Cerveza Mica
Con un color como el Oro, amarillo intenso y brillante es nuestra cerveza Mica Oro Ale PremiumIntensa también en sabores, pero con un grado alcohólico de sólo 4,7%. Es una cerveza muy fresca con un toque tostado muy suave en boca y con unos intensos retrogustos a manzana y cítricos. Una cerveza totalmente diferente. 
 

Cervezas de León

La Cerveza leonesa aprovecha la tradicional producción de cereales y de lúpulo en la provincia para la elaboración de cervezas artesanales muy características como la Cerveza Aora y la Cerveza Cazurra.

Cerveza Aora

La Cerveza Aora Mil Cien Pale Ale sin filtrar para cuya elaboración hemos utilizado dos maltas (trigo y cebada), levaduras seleccionadas y dos variedades de lúpulo para conseguir el bouquet perfecto para una cerveza con cuerpo medio Turbia de color amarillo con reflejos verdosos. Su espuma es abundante, blanca, fina, cremosa y con buena persistencia. Aromatizada a base de potentes lúpulos la Mil Cien presenta notas florales y cítricas con toques de miel. Lúpulo muy presente acompañado de aromas de panadería y de maltas verdes. Cuerpo medio con amargor medio-alto, cremosa y fresca con un gran ataque en boca y muy refrescante. Larga y persistente
.Alc: 9% 

La Cerveza Aora Tostada Ale para cuya elaboración hemos utilizado dos maltas (trigo y cebada) con tostado fuerte, levaduras seleccionadas y dos clases de lúpulo para conseguir el bouquet perfecto de una cerveza con cuerpo. Dos fermentaciones fueron necesarias para conseguir elaborar esta cerveza. Para un perfecto afinado la segunda fermentación se efectuó en botella, siendo por ello innecesario el carbónico añadido.De color dorado oscuro con reflejos rojizos. Aromatizada a base de lúpulos aromáticos con notas florales ,de miel y torrefactos procedentes del tostado intenso de las maltas. Espuma blanca, cremosa, consistente y de gran permanencia. Cuerpo medio-alto con un fino amargor, Retrogusto de notas tostadas sobre un fondo cítrico y floral. ALC: 8.2%

La Cerveza Aora Furia Ale con 5 grados de alcohol para cuya elaboración se ha utilizado maltas de cebada con varios tostados , levaduras seleccionadas y lúpulo Nugget 100% leonés para conseguir el bouquet perfecto en perfecta combinación con un cuerpo medio. 
Dos fermentaciones fueron necesarias para conseguir elaborar esta cerveza. Para un afinado la segunda fermentación se efectuó en botella para que la carbonatación (formación del gas) sea absolutamente natural. Casi transparente y de color dorado claro. Aromatizada a base de lúpulo Nugget con notas afrutadas y de resina, así como herbáceas y florales. Espuma blanca, cremosa, consistente y de gran permanencia. Cuerpo medio-alto con un fino amargor, Retrogusto de notas tostadas sobre un fondo herbáceo, cítrico y floral. Cerveza elegante con elegante paso en boca, gran longitud y muy persistente.

Cerveza Cazurra


La Cerveza Cazurra Meris Joper de tipo Bitter inglesa, ligera y fresca, ideal para el caluroso estío. 4,5% vol. Color brillante.
Tiene matices florales y una buena base de malta Otter.








La Cerveza Cazurra H3 es una cerveza muy lupulada que merece mucho la pena probar si consigues hacerte con una de sus 1500 unidades. 5.5% Alc






La Cerveza Cazurra Taconazo tiene mucho cuerpo, malta tostada y 7º de alcool, con un toque de miel leonesa de la localidad de Orzonaga.







martes, 25 de febrero de 2014

Belenos Cerveza Artesanal de Asturias

 BELENOS SÚPER es una cerveza artesanal "rubia-fuerte" de fermentación alta y segunda fermentación en botella, con un contenido alcohólico del 9% y elaborada exclusivamente a base de malta de cebada, lúpulo y agua.Tras la molienda de los granos de cebada malteada, en este caso mezcla de tres variedades claras, se lleva la harina al tanque de maceración donde se le realiza una "infusión" simple a diferentes temperaturas para convertir el almidón de la malta en azúcares metabolizables por las levaduras de fermentación. Es entonces cuando se traslada la mezcla a la "cuba-filtro" para realizar la separación de las partículas sólidas de la malta del resto del mosto, quedando este listo para ser trasladado a la caldera de cocción donde se le va a adicionar el lúpulo aromático.
Cuando la cocción termina, el mosto ya lupulado se lleva al wirpool para clarificarlo antes de ser trasegado a los tanques de fermentación. Es aquí donde gracias a las levaduras de fermentación alta se obtiene la cerveza propiamente dicha. Se realiza entonces un proceso de maduración a baja temperatura donde la cerveza se redondea y adquiere un carácter mucho más amable.
La última parte de su elaboración consistirá en adicionar a la cerveza semi-terminada, mosto dulce y levaduras antes de ser embotellada para que se produzca la característica segunda fermentación en botella, que completa el proceso y le dá ese inconfundible toque a la BELENOS SÚPER.

 De apariencia brillante y clara, presenta un sutil color dorado, espuma de color blanco mate, fina y persistente. En aroma recuerda a la malta a la vez que deja entrever ciertos toques especiados y cítricos. Es muy equilibrada, estructurada y golosa en boca.

lunes, 24 de febrero de 2014

Keltius Trasno, Cerveza de Galicia

Hoy quiero hablar de una cerveza gallega elaborada en la provincia de Orense.

 La Keltius Trasno

La malta de cebada empleada es belga, importada mediante distribuidores gallegos, la levadura es la misma que se usa en marcas tan míticas como Struise y La Chouffe y el PH del agua de Orense es muy adecuado para la elaboración de estos estilos tipo belgas. El toque de la tierra se lo da mediante los lúpulos, usan lúpulos americanos, europeos e incluso australianos, pero como base usan Nugget y Columbus cultivados en Galicia. Para la adición de lúpulos trabaja con sistemas de Dry-Hopping y Hop-Back.
 La Keltius Trasno  es una Golden Strong Ale de 8.5 % de alcohol y 33 IBUS. Algunos detalles de su elaboración son el uso de maltasPils, Pale y Cara-Gold, lúpulos nobles y Cascade, azucar candy(muy característico de las cervezas belgas) y cilantro. Esta cerveza es un homenaje con el toque Keltius de la conocida La Chouffe (cerveza belga) por eso el gracioso trasno de la etiqueta (trasno es el nombre que se le da a los gnomos en Galicia). En copa presenta  una espuma beige muy sólida y persistente. En nariz destacar matices de fruta madura algo dulzona y fuerte presencia del alcohol. En boca sorprende el balance entre dulce y amargo con un regusto resinoso, toques a levadura y cilantro.

Un último detalle acerca del logo y nombre de la cerveza. El nombre es un juego de palabras entre el árbol de la vida, importante para la cultura Celta, y el Quercus ( que inspira el logo) nombre del roble gallego, que combinados dan como resultado Keltius.
La trasno es una excelente cerveza, así que ya sabéis, hay que probarla.


viernes, 21 de febrero de 2014

Pequeña guía de cervezas artesanales

CATALUÑA
Empezó a elaborarse en 2007 y en sus diversas variedades ha logrado conquistar a chefs como Ferran Adrià, Sergi Arola, Santi Santamaria o Carme Ruscalleda, quienes la han incluido en la carta de sus restaurantes. Su fama ha subido como la espuma y su pequeña producción se exporta ya a Australia, Finlandia, Italia y Japón.
Pablo Vijande se fue al Reino Unido a estudiar inglés y volvió a casa con la receta para elaborar cerveza artesana. Se puso a la labor con un grupo de amigos y sus botellines consiguieron el año pasado introducirse en la Meca de las cervezas artesanas: Estados Unidos.

 Josep Borrell se encomendó a San Narciso antes de dejar su trabajo en 2007 y dedicarse a elaborar cerveza artesana y por ello se inspiró en la leyenda del patrón de Girona para bautizar la marca. Con la ayuda de santo y los servicios que ofrece a los clientes -conferencias y cursos de degustación- han fidelizado un compacto grupo de consumidores muy proselitistas y una nómina creciente de restaurantes que la incluyen en su carta.
MADRID
Entre Sol y Atocha, la plaza de Santa Ana es el paraíso de los cerveceros madrileños y el lugar para los que quieren degustar una birra diferente se llama Naturbier, donde elaboran su propia cerveza natural. En la planta baja incluso hay grifos en las mesas para servirse a placer.
 Taberna restaurante al estilo irlandés regentada por los hermanos Rodríguez Calvin que combina la elaboración de cerveza propia con una completa y variada cocina mediterránea. Han empezado a importar la idea y ya han abierto un local a imagen y semejanza en Alicante (plaza de San Cristóbal, 2).
 Nueva, con solo un añito de vida, La Cibeles trata de abrirse paso en el mundo de las cervezas artesanales. Hasta dar el salto al mercado, David Castro experimentó durante más de una década con un equipo casero de fermentación hasta logar el elixir que quería.
VALENCIA
Con un poco más de un año de vida, esta cerveza elaborada con trigo por dos jóvenes valencianos reivindica con su nombre el pasado fenicio y cervecero de las tierras que baña el Turia y el derecho de los amantes valencianos de las birras a innovar en sus hábitos. Para acercar sus cervezas al consumidor organizan catas didácticas en sus instalaciones y jornadas de puertas abiertas.
 Elaborada con productos autóctonos, excepto el lúpulo, que lo compran fuera de la Comunidad valenciana, esta cerveza artesanal que nació en 2009 refleja con su nombre el vértigo que Diego Fernández Pons sintió cuando decidió hacerse maestro cervecero.
PAÍS VASCO
Pionera de las cervezas artesanales vascas, la Pagoa, con una década de historia a sus espaldas, ha conseguido ser una de las pocas cervezas artesanales populares gracias a su presencia en grandes superficies del norte de España, además de encontrarse en Barcelona, en los pubs Porter House de Dublín y Londres, y de haberse introducido en Estados Unidos, Australia y Japón.
 José Luis López se fue de viaje a Argentina y regresó con la idea de hacerse cervecero. Junto a su mujer, Idoia Marañón, se lanzaron en 2006 a elaborar su propia producción artesanal en su caserío de Oiardo, entre las peñas de Orduña y el macizo de Gorbeia, por cuya vertiente sur fluye el río Baias, del que se abastecen la cervecería y toma el nombre la marca. Su pequeña producción se reparte entre establecimientos hoteleros y tiendas especializadas.

GALICIA
San Amaro (Redondela. Pontevedra) 

Amaro González y Andrés Bernárdez empezaron a experimentar elaborando cerveza casera, 20 o 30 litros por semana, que fueron creciendo a medida que los amigos pedían más y más. En vista del éxito, decidieron profesionalizarse en 2008 y sus planes de expansión les han llevado este año a ampliar su producción elaborando parte de sus cervezas en Redondela y parte en Flandes, asociados con una microcervecería belga.


Llega la revolución de las cervezas artesanales

Rubias, morenas, tostadas, afrutadas, aromatizadas, ecológicas, verdes, rojas, con acento inglés, alemán e incluso belga y desde hace poco chapurrean el español. La cerveza artesanal empieza a fermentar con fuerza en España. Su auge en los últimos cinco años ha propiciado la aparición de pequeños cerveceros que pugnan por atraer a paladares exigentes elaboran intensas y aromáticas birras, ricas en matices, que cautivan a un consumidor curioso ávido de nuevas sensaciones.

La conservación de la cerveza artesanal dista mucho de la industrial. La ausencia del proceso de pasteurización en su elaboración -tratamiento térmico utilizado en líquidos para la eliminación de bacterias-, condiciona la durabilidad de la bebida y exige condiciones ambientales estables para mantener su calidad. Ni mucho viaje, ni mucha luz, ni mucho calor, ni mucho tiempo en la estantería. En cualquier caso, las artesanas son cervezas de proximidad que rara vez logran salir más allá de la provincia o comunidad autónoma en las que se elaboran
No hace falta ser un experto para apreciar la diferencia entre una cerveza artesanal y una industrial. Tienen más cuerpo y carácter, se agarra al paladar y ofrece notas de amargor más duraderas. Aun así son joyas difíciles de localizar. Su hábitat se encuentra en tiendas gourmet y pequeños bares en los que el boca oreja dirige al consumidor fiel y exigente. Y son más caras que las comerciales, su precio oscila entre tres y cuatro euros.
Pese a que la distancia que nos separa de países como Holanda, Alemania, Bélgica o Estados Unidos aun se mantiene, la oferta cervecera artesanal española arranca con fuerza buscando asentarse a golpe de birra. ¡Salud!



jueves, 20 de febrero de 2014

La Abadía Notre-Dame Saint-Remy de Rochefort

Este verano 2013, visite con mi familia la Abadía Notre-Dame Saint-Remy de Rochefort.
A 72 km de Lieja se sitúa el municipio de Rochefort (5.000 habitantes) en la provincia y la diócesis de Namur. Esta villa es el centro geográfico de una pequeña región natural que lleva el nombre de Famenne.

La abadía Notre-Dame de Saint-Remy echó raíces a dos kilómetros a vuelo de pájaro del centro de la ciudad de Rochefort, al pie de una colina estirada. Se acurrucó allí, en una escotadura de la ladera, al borde de un pequeño arroyo nombrado Biran .La colina abundantemente es enmaderada y rebosa riquezas: una flora excepcional y una carrera de mármol celebra que notificaban los religiosos del Antiguo Régimen.
Extraían de eso minerales tan diversos, principalmente el plomo y el hierro. Hasta contamos que habíamos esperado encontrar allí oro. La esperanza no era completamente imaginaria ya que, a fuerza de cavar la colina, Tridaine brota de eso; a decir sobre conocedores, es su agua que da un sabor único a la cerveza " Trappistes Rochefort ". El oro era pues muy allí, bajo una forma en espera de la alquimia monástica.

Tradicionalmente, los monjes cistercienses, sobre todo los Trapenses, tienen en gran estima el trabajo manual, en particular el cultivo de la tierra. Las mudanzas económicas de nuestro tiempo orientaron el trabajo monástico en otras direcciones. La abadía de Rochefort abandonó la agricultura en 1960. En lo sucesivo, toda la economía del monasterio es centrada sobre una pequeña cervecería. Desde la Edad Media, los países del norte de Europa preparaban una bebida a base de cereales: la cerveza. Así es como se podía encontrar cervecerías en la inmensa mayoría de los monasterios.

Las materias primas esenciales que entran en la producción de la cerveza son el agua, la malta de cebada, el azúcar, el lúpulo y la levadura.


El agua, la materia prima extremadamente importante en cantidad y en calidad, directamente proviene de la fuente de Tridaine. Esta fuente es alimentada por la capa freática situada cerca de la abadía. Algún tratamiento químico, físico u otro es aplicado sobre esta agua naturalmente pura


En cuanto a la levadura, preciosamente es guardada y conservada a la abadía. Es a ella quien va a permitir la transformación de los azúcares en alcohol. Esta levadura, habiendo trasladado en el curso del tiempo, se volvió única y propia de la cervecería que posee así su cepa particular.

La trituración es la primera etapa en el proceso de elaboración de la cerveza. Consiste en moler la malta con el fin de dividir el grano, liberando así el almidón que contiene. La harina obtenida está lista para el empleo.


Viene luego la mezcla cuyo fin es mezclar las materias primas al agua luego transformarlos en azúcares simples. Agua calentada a 50°C es mezclada, en la cuba de cobre, a la harina de malta. En el curso del proceso, diferente descansillos de temperatura serán respetados.

Al cabo de algunas horas de esta mezcla, cerca del 90 % de la mezcla, el mosto, es hecho por fin comestible para la levadura. Este mosto luego es transvasé en otra cuba con el fin de ser filtrado allí, ser quitado allí para dividir los granos de malta. Luego, todavía caliente, es vertido en la cuba de ebullición.

Una subida lenta en temperatura llevará todo el volumen a 100°C. Es en este momento el lúpulo es añadido. Su papel es aportar los aromas y la amargura a la cerveza. Para acabar, el añadido de azúcares, en curso de ebullición, aumentará la densidad del mosto. De éste dependerá el contenido en alcohol.


Vienen luego, la clarificación del mosto por centrifugación luego una fermentación de una semana durante la cual las levaduras transforman en aromas los aminoácidos del mosto así como las sustancias aportadas por el lúpulo.

En lo sucesivo el producto de todas estas operaciones puede llamarse cerveza. Permanecerá durante varios días en grandes cubas para esperar allí el trasiego. Es en una sala de lo más perfecto y siempre adaptado a las últimas tecnologías que se efectúa la embotellada. Una tecnología al servicio de la eficacia pero también, y sobre todo, de la calidad del producto y de su trazabilidad.

El principio de las cervezas trapenses es que las cervezas son fabricadas en el mismo seno de la abadía. La vida de los monjes es compartida entre la oración, la lectura y el trabajo. Así, los monjes fabrican cerveza, queso, productos a base de carne, a base de pan y hasta frutas y verduras. Gracias a este trabajo, los monjes garantizan su subsistencia. También deben dedicar sus beneficios a obras a carácter social.

Las cervezas trapenses generalmente tienen un contenido fuerte en alcohol (de 6 a 12 °), son rubias o morenas, refermentées en botellas, según el gusto dulce y amargo ligeramente torrefacto

Rochefort 6° 


Cerveza con denominación de origen Trapense, 7,5% de alcohol, de alta fermentación y con segunda fermentación en botella.


De color rojizo y tonos ámbar, de cuerpo suave, presenta sabores terrosos y herbales. Fuerte aroma a malta, ligeramente amarga. De final delicadamente sutil con presencia de especias y caramelo. Su sabor fino hace de ella una delicia para el paladar.

En su elaboración se utilizan dos lúpulos distintos, procedentes de Alemania y Eslovenia, lo que le confiere ese sabor tan especial.

La única, antes del 1958, en ser condicionada en botella de 1/3 l y en ¾ de litro a la vez. Es la menos elaborada de la gama, aproximadamente un 5% de la producción total, aunque en los últimos años ha ganado adeptos
.


 Rochefort 8° 


Cerveza con denominación de origen Trapense, 9,2% de alcohol, de alta fermentación y con segunda fermentación en botella.

La Trappistes Rochefort 8 es de color oscuro, salvaje y con un paladar pronunciado tirando a afrutado con un final seco.

Elaborada a base de dos maltas, azúcar candeal y dos tipos de lúpulo, que se añaden dos veces durante su elaboración, le confiere un cuerpo, con su segunda fermentación, que da una sensación que no tiene descripción.

Es una cerveza ideal para consumirla como aperitivo, aunque acompaña bien a quesos curados.


Rochefort 10°

Cerveza con denominación de origen Trapense, 11,3% de alcohol, de alta fermentación y con segunda fermentación en botella.

La Rochefort 10 presenta un color marrón oscuro profundo. Espuma densa y duradera. Su gran fuerza y su cuerpo rotundo se equilibran con una complejidad de sabores especiados y terrosos, con notas a castañas y chocolate amargo y reminiscencias a vino de Oporto, cuero, albaricoques y roble - una bebida muy interesante.

Combina muy bien con platos de caza que contengan trufas, o carnes con salsas de reducción muy intensas. Muy apta como cerveza para postre ya que acompaña perfectamente a los chocolates belgas más oscuros.


Después de esta visita tan agradable, nos tomamos una Rochefort 6 y una Rochefort 8 acompañado de un pequeño pincho, muy buena las cervezas y el queso elaborado por los monjes.








martes, 18 de febrero de 2014

Historia de la Cerveza



HISTORIA DE LA CERVEZA - Su descubrimiento

EL DESCUBRIMIENTO DE LA CERVEZA

Imagen antigua de la antiguedad
Existen referencias de que en la remota Mesopotamia ya se producía cerveza. Se han encontrado hasta recetas de elaboración de cerveza en escritura cuneiforme. Esta bebida les gustó tanto a los egipcios, que aprendieron rápidamente a elaborar este "vino de cebada" y la hicieron su bebida nacional. Como era una bebida tan popular se elaboraba en verdaderas fábricas.
El proceso de elaboración de la cerveza consistía en la ruptura de la cebada (malteada o no), mezclarla con agua y hervir la mezcla ligeramente. Se dejaba fermentar esta papilla durante algunos días y se pasaba a unas cestas que favorecían el goteo del líquido que se recogía en un botijo. Se solían añadir miel y algunas plantas aromáticas.
Existen algunos escritos griegos sobre la cerveza egipcia, como los de Esquilo y Sófocles, pero esta bebida no les gustó ni a los griegos ni a los romanos.

SU LLEGADA A BÉLGICA

Existen varias interpretaciones sobre el camino seguido por la cerveza hasta que llegó a Bélgica. Se dice que los romanos introdujeron la cerveza en la Península Ibérica y que de ahí pasó después a Galia, pero Julio César, en su conquista de Bélgica, dijo que esos guerreros, casi invencibles, ya bebían cerveza. Otros dicen que fueron los celtas, y más tarde los germanos, los que introdujeron la cerveza en el norte de Europa. Yo creo que esta fue la ruta real, por varias razones:
a) Los países cerveceros de siempre han sido las Islas Británicas, Bélgica, Alemania y hasta Escandinavia;
b) La división entre la Europa cervecera y la Europa vinícola coincide aproximadamente con la frontera lingüística entre los latinos y los germanos/celtas, aunque no se pueden olvidar la larga historia y las influencias mutuas que han tenido lugar a través de las guerras y el comercio.
Al contrario de lo que ocurría con los egipcios, que producían la cerveza en verdaderas fábricas, los celtas, germanos y galos hicieron de la elaboración de la cerveza una actividad doméstica, casera.
La popularidad de la "cervesia" o "cervoise" entre los galos se debía, en parte, a la falta de agua potable. La cerveza, al tener una fase de cocción, estaba libre de bacterias, con lo que formaba parte de la dieta diaria como "pan líquido". En su elaboración se usaba más el trigo que la cebada, y la hierba que más frecuentemente se añadía era el comino, aunque también se solía echar miel.
Los galos inventaron las cubas y los toneles, ambos de madera; los primeros servían para la fermentación y maduración, y los toneles para la conservación y transporte de la cerveza.
Hasta el siglo IX la elaboración de la cerveza no cambió mucho; era una tradición casera y las recetas se pasaban de una generación a otra de forma oral. La producción se destinaba al consumo familiar, aunque la parte sobrante se vendía a los vecinos.

HISTORIA DE LA CERVEZA - La edad media

LA APARICION DE LOS MONASTERIOS

imagen antigua de monjes en un monasterio
Durante los siglos VI y VII se fundaron en Bélgica los primeros monasterios. Se construyeron sobre terrenos regalados, por lo que eran poco fértiles, pero los monjes se esforzaron en aumentar su productividad a base de duro trabajo y mucha fuerza de voluntad.
Como las órdenes monásticas tenían la obligación de autobastercerse, en cada monasterio había un edificio "de piedra" dedicado a la elaboración de cerveza.
Este edificio estaba separado del resto del monasterio, igual que el horno (panadería y secador de malta) y la forja, para evitar incendios, con lo que se situaba junto al río y a un molino de agua y cercano a las cuadras, ya que los restos de malta servían como pienso para los animales.
La cerveza formaba parte de la vida diaria de los monjes. Durante mucho tiempo esta bebida fue el único alimento que se podía tomar durante la Cuaresma.

UN VUELCO EN LA PRODUCCIÓN DE LA CERVEZA

Durante el gobierno de Carlo Magno la ubicación de la cerveza cambió radicalmente. El emperador mandó traer a la corte a los mejores "fabricantes" de cerveza, lo que llevó a considerar la elaboración de la cerveza como un oficio por primera vez. La cerveza pasó entonces a producirse en una cervecería común por pueblo, en la que los habitantes de ese pueblo podían elaborar su propia cerveza, pagando un impuesto al señor feudal.
imagen de una cervecería antigua en blanco y negro
Estas cervecerías se ubicaban, por orden del señor feudal, al lado de su molino, porque así cobraba impuestos dos veces, una por la molienda del cereal y otra por la producción de la cerveza. Los impuestos se pagaban en cerveza.
El método de elaboración no necesitaba cambios, pero había que poner mucho interés en el proceso de cocción, para evitar la propagación de enfermedades.

EL INGREDIENTE OLVIDADO: EL GRUIT

foto de el edificio Gruuthuse de Brujas
El sabor de la cerveza medieval no era el de ahora, debido al uso de diferentes cereales. Aunque antes se utilizaban cebada, trigo, avena y centeno, como actualmente, el gusto diferente lo producía un ingrediente que se solía añadir a la malta: el gruit (grutum).
Existe un documento oficial del año 999 en el que ya se habla del grutum. Ha sido un ingrediente muy enigmático durante mucho tiempo, pero gracias a los estudios de contabilidad de varias ciudades medievales, se sabe que se trata de una mezcla de cinco o seis plantas secas, en polvo y mezcladas con resina de pino. Eran plantas silvestres de tierras pantanosas o marismas, muy húmedas.
El gruit servía como conservante y para aromatizar la cerveza.
La composición del gruit podía influir tanto en el resultado final del producto, que el oficio de "gruitier" (grutero) era muy importante y la composición del gruit se guardaba en secreto.
Para elaborar la cerveza había que pasar necesariamente por el grutero, para comprarle el gruit. El dueño feudal fijaba la cantidad de gruit por hectolitro que había que emplear y también el precio de venta, incluido el impuesto. Algunas ciudades medievales obtuvieron un fuero que les permitía comercializar el gruit pagando determinados impuestos al señor feudal.
Como este ingrediente era tan importante, los gruteros eran los hombres más ricos de la ciudad. Un ejemplo de su importancia es el edificio "Gruuthuse" de Brujas, que perteneció a los señores gruteros, que tenían derecho a tener a su servicio a quince soldados.
Hoy en día es un ingrediente imprescindible en nuestra cerveza. Fue introducido por los monasterios.

LA RENOVACIÓN MÁS IMPORTANTE DE LA EDAD MEDIA: EL LÚPULO

dibujo antiguo de un hombre en un campo de lúpulo. (en blanco y negro)
Esta planta ya existía en Babilonia y los pueblos eslavos la cultivaban en Europa como alimento. Los monasterios cultivaban el lúpulo en el siglo VIII, pero su utilización en la elaboración de la cerveza no se constata hasta el siglo XII. Su sabor amargo hacía a la cerveza más ligera y también servía para combatir levaduras silvestres, por lo que la cerveza se conservaba mejor, mejorando las posibilidades de transporte y comercialización.
Los señores feudales intentaron parar el uso del lúpulo, para no perder sus impuestos sobre el gruit, pero las ciudades "Hanza" del norte de Alemania, que empezaron a elaborar cerveza con lúpulo, eran tan poderosas comercialmente, que se empezó a importar esta cerveza a los Países Bajos. El éxito de esta cerveza ligera y lupulizada hizo que desapareciera la utilización del gruit. La consiguiente desaparición del impuesto sobre el gruit llevó a la aparición de un nuevo impuesto especial en la producción de la cerveza. Este impuesto especial todavía existe.
El uso del lúpulo en lugar del gruit hizo que la denominación "cervesia" o "cervoise" cambiase a "bier".

HISTORIA DE LA CERVEZA - La edad moderna

LA ORGANIZACIÓN GREMIAL

La paz relativa que existió en Europa al finalizar las cruzadas favoreció el comercio y la primera industrialización llevada a cabo por las ciudades, les permitió separarse poco a poco del poder feudal. Estas ciudades obtuvieron determinados fueros que evitaron que el resultado de sus trabajos cayeran en manos de los señores feudales.
Las diferentes industrias de las ciudades formaron organizaciones gremiales o gremios; el gremio de los cerveceros fue, en muchos casos, el más poderoso de todos. Buen ejemplo de su poder fue la "casa de los cerveceros" que tenía cada ciudad, donde se reunían estos productores.
La Confederación de las Cervecerías Belgas reside hoy en la Casa de los Cerveceros de Bruselas, situada en la Plaza Mayor. Aunque este hermoso edificio perteneció primero al gremio de los curtidores y, más tarde, al de los tejedores, los cerveceros lo compraron ya en el siglo XVII.
Para formar parte de este gremio había que pasar un período de aprendizaje que finalizaba con un examen; luego se trabajaba durante un tiempo en la cervecería de uno de los miembros. La aceptación como miembro costaba bastante dinero. El gremio era muy poderoso y tenía como objetivos defender sus intereses y fomentar la solidaridad entre sus miembros.

LA CERVEZA BELGA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII

Como la cerveza era más barata que el vino, que era importado, y el agua en muchos casos era poco o nada potable, el consumo de la cerveza estaba muy extendido y era diario.
Hasta el siglo XV toda la cerveza era de fermentación espontánea. A partir del siglo XV se empezó a utilizar levadura o los restos de una producción anterior, que contenía restos de fermentación. Las bacterias de la levadura sólo eran activas a temperaturas elevadas: 15 - 25 ºC.
En esa época se bebía tanto cerveza fuerte como ligera; esta última era la de consumo diario.
Hacia el año 1620 el consumo per capita en Amberes era de 400 litros por año. Los soldados, por ejemplo, tenían derecho a dos litros de cerveza al día, tanto en tiempos de guerra como de paz. A finales del siglo XVII el consumo per capita en Flandes bajó a 250 litros al año.
Cada región tenía su propio estilo de cerveza, pero esta gran variedad de especialidades locales no impidió la importación de cerveza de otros países. En Bruselas, por ejemplo, se vendía cerveza de Irlanda, los Países Bálticos y Hamburgo.
Estos fueron los siglos de la estructuración y reglamentación, debido a la gran influencia de los gremios cerveceros. A partir de esta época los cerveceros eran profesionales que tenían que aplicar las normas del gremio. El gremio podía imponer las materia primas que se debían utilizar, controlaba la calidad de cada producción y fijaba los precios de venta. También controlaba los locales de hostelería e imponía sus normas.
Los impuestos especiales eran el ingreso más importante de las arcas de las ciudades. En Amberes constituían el 60 % de sus ingresos a finales del siglo XVI.
Aunque en esta época ya se puede hablar de una verdadera industria cervecera, la burguesía todavía tenía derecho a su propia elaboración, o podía encargar producciones a la cervecería comunal. También quedaban muchas cervecerías caseras activas.

EL SIGLO XVIII

Durante el siglo XVIII, tiempos de turbulencias políticas y guerras, no hubo grandes cambios en el mundo de la cerveza. Lo que sí cambió fue la aparición de una limitación de las libertades de las cervecerías feudales, que no pagaban impuestos, en favor de cervecerías-granjas.
Con la Revolución Francesa llegó el desorden y la miseria, sobre todo durante el invierno, y la carestía de 1795. Aunque la anexión de Bélgica al Imperio Francés no afectó básicamente a la producción cervecera, el anticlericalismo de los revolucionarios franceses llevó a la fuga de los monjes cistercienses, al cierre de sus cervecerías y a la confiscación de sus bienes.

PROSPERIDAD PARA LA EMPRESA CERVECERA EN EL SIGLO XIX

foto antigua en blanco y negro, donde aparecen barriles de cerveza
La reunificación de los Países Bajos, entre 1815 y 1830, coincidió con la Revolución Industrial en Bélgica, que se produjo aquí antes que en ningún otro país, y que tuvo lugar a base de la perfección de nuevas tecnologías importadas de Inglaterra. La imposición de un nuevo sistema de impuestos especiales por parte del gobierno holandés hizo que los cerveceros belgas participaran en la revolución contra el régimen holandés.
El primer gobierno belga contaba con tres cerveceros que quisieron subir los impuestos sobre el café, para compensar la reducción del impuesto especial sobre la cerveza.
La independencia de Bélgica en 1830 y los problemas consecuentes retrasaron esta revolución, pero a partir de 1850, con las garantías de un sistema bancario estable y la construcción del ferrocarril por toda Bélgica, se consolidó la industrialización. Durante esta época aparecieron algunos inventos que revolucionaron el mundo cerveceroHasta 1880 en Bélgica se elaboraba exclusivamente cerveza de alta fermentación. El éxito creciente de la cerveza de baja fermentación, importada de Checia y Alemania, llevó a la fundación de la "Brouwerij Van Koekelberg" ("Cerveceria de Koekelberg") en 1886, que fue la primera cervecería especializada en baja fermentación. Su éxito, debido en parte a la gran aceptación de este tipo de cerveza por parte de los consumidores, estaba asegurado por la contratación de expertos cerveceros de Munich. Esto condujo a la construcción de otras cervecerías de baja fermentación y a la transformación de las cervecerías tradicionales, que aceptaron esta nueva tecnología.
Bélgica ocupaba en 1897 el segundo lugar a nivel mundial en el consumo de cerveza, con 169,2 litros per capita, detrás de Bavaria, que consumía 253,8 litros.
La importancia de la industria cervecera se refleja en su omnipresencia en la exposiciones universales con unos pabellones impresionantes, verdaderas obras de arte arquitectónico y decorativo.
Pese a la importancia de la propia industria cervecera, no se puede olvidar la creciente cifra de cerveza importada, especialmente de Alemania, lo que llevó a la creación de aranceles.

HISTORIA DE LA CERVEZA - Del siglo XX en adelante

LA CRISIS DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

A principios del siglo XX se produjo una crisis en el sector cervecero, debido a problemas sociales, como huelgas y exigencias de subidas de sueldos, y la aparición de numerosas cervecerías nuevas (en 1907 había en Bélgica 3387 cervecerías). Había un exceso de producción para las necesidades de los consumidores. Se produjo entonces una dura competencia en la que se bajaron los precios.
La crisis en el sector hostelero llevó a la implantación de ayudas a los hosteleros por parte de las cervecerías, imponiendo contratos para la venta de sus cervezas en exclusiva (compra de mercado).

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Durante este período se produjo una división entre la parte ocupada por los alemanes y la pequeña parte libre, detrás del río Yzer. En esta zona libre había unas cien cervecerías y cuatro malterías industriales. La zona de Poperinge, centro de cultivo del lúpulo, también se encontraba en esta región. La mala calidad del agua, debida a las inundaciones producidas intencionadamente como defensa natural, hizo que se produjera una cerveza de calidad inferior, lo que llevó a la importación de cerveza de Inglaterra, Francia y Suiza.
La parte ocupada tenía que obedecer las normas impuestas por el gobernador alemán, que obligaba a que se distribuyera cerveza alemana, repartía las materias primas y mandó crear cervecerías centrales. En 1916 los alemanes confiscaron el cobre de las instalaciones del 90 % de las cervecerías para fabricar armamento.
Cuando terminó la guerra, en 1918, la situación del sector cervecero era desastrosa; había que empezar otra vez casi desde cero.

ENTRE LAS DOS GUERRAS

Con el material de producción destruido y casi sin materias primas, la producción de cerveza era tan escasa y de tan mala calidad, que los ingleses se aprovecharon de la ocasión para comercializar su cerveza en Bélgica. Como la cerveza belga de antes de la guerra era más fuerte que la inglesa, los ingleses elaboraron versiones más fuertes de sus cervezas, por lo que su éxito fue enorme. Esta tradición todavía existe hoy: la Bass Pale Ale elaborada para Bélgica es más fuerte, y la Guiness fabricada para los belgas tiene un 8 % de grado alcohólico, mientras que la de otros países sólo tiene un 5 %.
Para terminar con la mala calidad de las cervezas belgas y poder así reconquistar el mercado a los ingleses, la Federación de las Cervecerías Belgas recomendó a sus miembros que se reunieran en centrales cerveceras. Se juntaron trece cervecerías en Gante para la construcción de una nueva cervecería de baja fermentación, a la que llamaron "Bélgica", y en Eeklo 19 cervecerías fundaron la nueva "Kruger".
Formaron así las bases de la reconstrucción y prosperidad de los años 30. La cerveza tradicional de alta fermentación acabó perdiendo mucho terreno en favor de las cervezas de baja fermentación, que llegaron a las zonas rurales, donde antes de la guerra eran consideradas como un producto de lujo.
No obstante, el consumo per capita desciende, debido a la venta masiva de refrescos, café, etc. La instauración de la ley Vandevelde en 1919, que prohibía la venta en hostelería de todo tipo de bebidas alcohólicas con un grado alcohólico superior a 20, tuvo como consecuencia positiva el aumento de la venta de cerveza fuerte (hoy en día nuestro gran atractivo mundial), pero también se incrementaron los impuestos especiales para compensar las pérdidas de los ingresos de las bebidas espirituosas.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

La Segunda Guerra Mundial llevó otra vez a la escasez de materias primas, con lo que se volvieron a utilizar remolacha, sacarina y levaduras de mala calidad, que producían cervezas de bajo grado alcohólico (0,8 %). Sin embargo, esta vez la situación no fue tan dramática, porque los alemanes dejaron el aparato de producción intacto. De hecho, de las 1000 cervecerías que existían antes de la guerra, en 1944 todavía quedaban activas 758.
La política alemana del favoritismo por la parte flamenca puso en apuros a la industria cervecera walona, hasta tal punto, que algunos fabricantes "importaron" cerveza desde la parte flamenca para su comercialización en la parte walona.
El gran problema al finalizar la guerra fue la introducción de la Coca Cola, bebida elaborada a base de sacarina, que no tuvo ningún problema en competir con la cerveza de baja graduación y sabor a sacarina.
La posibilidad de importar cebada de Canadá y Estados Unidos para la producción cervecera permitió la rápida recuperación de la cerveza de alta calidad. Además, los franceses prohibieron la utilización de cebada importada para elaborar cerveza, destinándola íntegramente a la producción de pan, con lo que la reputación de su cerveza era malísima, y se favoreció así la fama de la cerveza belga.

TRAS LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

La reconstrucción después de la Segunda Guerra Mundial fue muy costosa, pero Bélgica fue uno de los primeros países de Europa en poner su industria a punto, con lo que en 1945 los belgas ya podían beber su cerveza con la densidad de antaño. Las cervezas de mayor éxito fueron las de baja fermentación.
La evolución económica que condujo a la creación de holdings (grandes grupos cerveceros industriales) perjudicó seriamente a las medianas cervecerías. Las pequeñas cervecerías, a base de un aparato barato y a la ubicación de sus bares contratados cerca de las fábricas, conocieron su época de esplendor, elaborando las cervezas Export, Pils y Dort (al estilo Dortmunder).
Entre 1955 y 1960 se introdujeron con éxito las cervezas pils danesas. A partir de 1960 la venta de cerveza se estancó en favor del vino y de las bebidas espirituosas. También se produjo un cambio en el tipo de consumo: se pasó de la hostelería a los hogares.
La construcción de supermercados, con distribución nacional, y la publicidad en los cines y en la televisión hizo perder fuerza a los fabricantes pequeños (algunos empezaron a embotellar cervezas importadas, como Carlsberg, Tuborg, Bass y Whitbread) y ganar terreno a los grandes productores, que invierten grandes presupuestos en publicidad. A finales de los años 70 siete fabricantes de cerveza elaboran el 75 % de la producción total; los dos más grandes, Jupiler y Artois, producen el 51 %.

HISTORIA DE LA CERVEZA - Artesanal e Industrial

LAS SEPARACIÓN ENTRE LAS CERVEZAS ARTESANALES E INDUSTRIALES

La demanda por parte del consumidor de productos de mayor calidad y el éxito creciente de las cervezas trapenses, debido exclusivamente a su calidad, ya que no se hace publicidad sobre ellas, culminaron con el renacimiento de las cervezas de alta fermentación a partir de los años 70.
Los monjes trapenses siempre han sido fieles a su tradicional cerveza de alta fermentación, elaborada a base de materias primas 100 % naturales y garantizando una larga vida a sus cervezas con una segunda fermentación en botella. En los años setenta, muchas de las pequeñas fábricas tenían todavía la tradición de producir cerveza de alta fermentación y, viendo el éxito que estaban teniendo las trapenses, comenzaron a elaborar cervezas llamadas de abadía, imitando o redescubriendo el sistema de producción tradicional. Así, han reaparecido muchas cervezas tradicionales, adaptadas lógicamente a los nuevos sistemas de producción; junto a éstas han aparecido marcas nuevas.
Entre 1981 y 1986 se duplicó la cantidad de marcas de cervezas belgas y la mayoría eran de alta fermentación. Las grandes cervecerías de pils, como Stella Artois, Jupiler, Maes, etc, compraron pequeñas fábricas productoras de cerveza de abadía o de fermentación espontánea, dando así entrada a las cervezas especiales en sus locales de contrato. Teniendo en cuenta que el 90 % de los locales de hostelería de Bélgica están bajo contrato de una u otra fábrica, el éxito de algunas cervezas de abadía, como Leffe o Grimbergen, y de fermentación espontánea, como Belle Vue o Mort Subite, tiene que ver más con la potencia económica y el dominio del mercado de Interbrew y Alken Maes, que con la calidad de estas cervezas. Después de que estas cervezas artesanales fueran absorbidas por las grandes industrias perdieron su aspecto artesanal y, por razones puramente económicas, vieron eliminado su elemento más importante: la segunda fermentación en botella. De hecho, algunas cervezas, como la Grimbergen, tienen hasta conservantes y antioxidantes (ver tipos de cervezas belgas).
Hace poco se publicó una entrevista a un famoso autor y periodista belga (Geert Van Istendael), que trabajó durante muchos años para la televisión estatal, en la que decía sobre sus costumbres al escribir: "Cuando finalizo mi trabajo bebo gueuze de Girardin o las verdaderas trapenses Rochefort, Orval, Westvleteren, Chimay o Westmalle; a todas les tengo el mismo cariño. Los productos de Interbrew o los de Heineken son auténticas violaciones de los derechos humanos".
En los años noventa , el mercado cervecero belga se divide en dos grandes grupos:
  1. Por una parte, las dos grandes industrias cerveceras:

    1. Interbrew: cervezas tipo pils: Stella, Artois y Jupiler; cervezas especiales: Leffe, Hoegaarden, Belle Vue y Vieux Temps.Al principio era un grupo puramente belga, pero pronto se han metido en la lucha por ser el grupo cervecero más grande del mundo, comprando cervecerías en todo el mundo. Las más importantes eran Bass, Becks y en este siglo Spaten-Franziskaner-Löwenbräu.
      Finalmente se han fusionado con el grupo brasileiro Ambev bajo el nombre InBev, formando así el grupo cervecero más grande del mundo, pero a costa de perder su independencia, que ahora los brasileiros tiene el peso más grande y deciden las estrategias a seguir.
    2. Maes Alken: cervezas tipo pils: Cristal Alken y Maes; cervezas especiales: Grimbergen, Judas, Mort Subite.Alken Maes perteneció primero a Danone, que la vendió a Scottisch Newcastle que recientemente ha sido comprado por Heineken y Carlsberg que han divido los países y marcas según su mutuo interés.
      Sus cervezas especiales se elaboraban en fábricas pequeñas, pero desde hace tiempo se tiende ha incorporar su producción en los grandes centros de producción industriales, para reducir los costes. Con la creación de InBev por un lado y la venta de Alken Maes a Scottisch Newcastle por el otro lado han perdido fuerza las cervezas especiales belgas en estos grupos, que buscan vender sus marcas premium y eliminan referencias especiales para optimizar sus gastos.
  2. El resto de las fábricas pequeñas y medianas, en las que se engloban tres tipos:

    1. las que elaboran tanto cervezas pils como especiales y que llegan a determinados acuerdos con otras fábricas para poder ofertar todos los tipos de cerveza en sus locales en propiedad o contratados;

    2. las cervecerías que sólo elaboran cervezas especiales y que han llegado a un acuerdo con un productor de pils para suministrar también este tipo de cerveza en sus locales, contratados o en propiedad;

    3. las cervecerías que elaboran cervezas especiales exclusivamente y que no tienen locales en propiedad. Dentro de este grupo se encuentran los monasterios trapenses y la cervecería St. Bernardus.
Los grandes grupos industriales son los que llevan la bandera de la cultura cervecera a los mercados de exportación y basan su publicidad en la tradición artesanal de la cerveza belga, pero la realidad es otra muy distinta, y es que estas grandes empresas elaboran productos cada vez más homogéneos, adaptándose al gusto del público, con cervezas más dulzonas.
Son las fábricas pequeñas las que garantizan la verdadera tradición y la enorme variedad en sabores y tipos de cervezas. El hecho de que la mayoría de estas cervecerías sean pequeñas, comparadas con las grandes industrias, no impide que algunas de ellas sean punteras en cuanto a sus instalaciones.
Esta misma tendencia se ha impuesto en los otros paises cerveceros como Reino Unido, Alemania, Irlanda etc. donde los grandes grupos cerveceros han comprado cervecerías de todo tipo y tamaño para hacerse con su clientela y su volumen de venta. El hecho que han uniformizado los productos, eliminado marcas, cerrado fábricas etc ha llevado a una pérdida de clientes y un renacimiento de micro cervecerías que vuelven a elaborar cervezas tradicionales y que forman junto a las cervecerías tradicionales de cada país un panorama cervecero variopinto y esperanzador para el futuro.
Cervebel forma parte del gran grupo de verdaderos aficionados a la cultura cervecera, y quiere ayudar a su introducción en España, presentando una gran variedad de cervezas artesanales de los paises cerveceros !!!

ArtÍculo consiguido de la pàgina :http://www.cervebel.es/cerveza_descubrimiento.htm